jueves, 17 de agosto de 2017

MINI VACACIONES EN VIANA DO CASTELO_PRAIA AMOROSA

Este año y después de al menos tres años sin una salida, hemos tenido una escapada durmiendo fuera de casa. Ha sido la mayor salida en mucho tiempo en familia, pero no es una tarea fácil en mi casa. Minnie no está preparada para salir, y ha quedado a cargo de mi hermano, sé y confío mucho en que él iba a cuidarla bien, es de todos mis hermanos el que mayor sintonía tiene con los animales, y Minnie es especial. Como yo esperaba, si se iba, ella no comía su comida( suele hacerlo igual cuando salgo por las mañanas y le dejo su agua y comida lista), así que la ha hecho compañía hasta que ha comido. La salida era de cuatro días, con tres noches fuera. Al padre de las niñas le dieron el lunes de descanso, a falta de vacaciones,y la suerte ha querido que pueda cogerse el puente del 15 de agosto. Contando con que ha sido algo precipitado y de última hora, y es muy complicado, por un lado buscar sitio un para dormir, lo es más contando que somos cinco, que tres son niños, y que es festivo. Las noches en Asturias, País Vasco, Galicia, Santander... eran de un precio mínimo de 500€ la noche. Así que me he ido al norte de Portugal y hemos encontrado algo asequible y con playa cerca. Al final, el padre se ha quejado de lo lejos del destino, pero a mi no me ha parecido tan mal( él conduce mucho y claro que ya tiene bastante con el trabajo como para luego tener que viajar más en sus dias de descanso). El sitio es bastante accesible, no sabíamos si tendríamos un buen apartamento, y ha resultado fabuloso, con muchos detalles, incluyendo cosas para las niñas, saloncito, cocina muy completa con todo( lavavajillas, lavadora, vitro de inducción, horno, microhondas, cafetera, tostadora; menudo invento y como les ha gustado a las niñas). Dos habitaciones con camas grandes, tenía barreras para las niñas, un baño completo, pasillo, despensa con lo necesario para lavar y limpiar, dos terrazas muy espaciosas, un parque bajando a la calle... Ha estado muy bien. La playa estaba muy cerca, era inmensa, y cuando digo inmensa lo digo literalmente. Suponía que iba a tener oleaje, por que había investigado que la playa era donde se practicaba windsurf, pero tenía una particularidad y es que la orilla estaba llena de zonas rocosas que hacían una especie de muro, y de ahí a la orilla el agua estaba helada como el hielo pero completamente en calma. La arena estaba limpia, blanca y finita, Claudia la disfrutó mucho el día que estuvimos allí. Valeria y Aroa fueron valientes y entraron al agua, cualquiera no lo hace sabiendo lo difícil que es este año encontrar días de sol y que nosotras veamos la playa. Decían las opiniones, que siempre había brisa, pero fuimos afortunados y ese día no hubo nada.
EL pueblo donde estuvimos no estaba en el núcleo de Viana do Castelo, tuvimos que coger el coche para ir hasta allí ( el padre, si nos descuidamos no nos saca de donde estábamos y nos quedamos sin hacer nada más que lo que hacemos estando en casa, así es él, vacaciones es igual adormir y sofá para él). Las niñas estuvieron bastante revolucionadas, la pequeña tiene un carácter súper difícil, come mal y se traduce en rabietas también, la lactancia sigue a pleno rendimiento y me resulta ya a veces una lata, ir a comer y estar con la cuchara y ella pidiendo teta es un calvario, al final todos comen y yo no disfruto de una buena comida, por que en esta casa encima nadie espera, pero tampoco hacen lo posible para que una vez acaben, o no quiera más la pequeña pueda yo comer tranquila.La verdad es que comimos realmente bien cuando llegamos, en un restaurante marisquería donde pedimos arroz con bogabante y marisco que nos presentaron en una cazuela de barro, era espectacular y aunque era para dos, la cantidad bien parecía para los cuatro.El padre y yo pedimos bacalao encebollado con patatas, delicioso, abundante, también genial!!!!Y a un precio de risa. Allí había un pequeño supermercado( continente, que aquí ya no hay y se ha convertido en carrefour) y la comida no era muy de nuestro estilo. Y lo que estaba bien era bastante caro, aluciné con el precio del pollo allí, que era casi el doble que el precio de aquí. Las longanizas, chorizos...eran muy distintas y a nosotros sete tipo ahumado no nos gustó. El día que cenamos en un local tipo burguer el padre pidió un plato que casi no le llenó, Aroa pidio una hamburguesa, que segun ella llevaba verdura, pero si la gustó, y la mediana y yo quisimos probar las famosas francesinhas. Lo que no nos gustó fue la salsa que la acompañaba, pero de no ser por eso, era lo mejor de la cena. Era una especie de sandwich con jamon de york, salchicha, filete de ternera, queso gratinado, y las nuestras las pedimos con huevo frito por encima. La salsa era picante, y era demasiado para mi. Mirando por lo visto la salsa es de cerveza y tomate, aunque he de decir que por el color no me dió ninguna sensación, era diferente, e igual por eso no le encontramos la gracia. Somos muy clasicos para los nuevos sabores. Chafé, que es una freguesía( como una zona residencial), estaba en fiestas y disfrutamos la primera noche de la fiesta nocturna, tenían la iglesia completamente iluminada, orquesta, hichable y un carrusel, puestos de peluches..y toda la avenida iluminada... No hay pueblo de León tan decorado como esto, jajajaj.... Se montaron juntas en el hinchable, nos dimos una vuelta y nos volvimos pronto, a pesar de que aquello estaba muy animado. Era como disfrutar de las fiestas de los pueblos en León hace un par de decadas, como cuando yo era niña, los niños corriendo y en las atracciones, personas adultas bailando frente a la orquesta, con todo abarrotado de gente, a pesar de que allí no es un lugar masificado.
Al día siguiente nos fuimos a la playa por la mañana, y nos volvimos a comer al apartamento. La verdad es que nos dimos cuenta de que allí no pasan el día entero en la playa y la gente se iba para volver después, no están en la playa el día entero seguido. La gente lleva sombrillas y cortavientos que se clavan en el suelo y van muy preparados. Y eché de menos ir mas, pero la mala suerte quiso que el lunes estuviese nublado y con mucho viento. A pesar de todo, disfrutamos, y mucho de la playa. La vuelta fue dura, yo no sé si fue la pequeña de hambre o sueño, pero fue... estrepitosamente un agobio.
Al dia siguiente, sin hacer nada especial por la mañana, por la tarde bajamos en coche ante nuestra insistencia a ver Viana. Lo malo... que el padre y la pequeña no perdonan la costumbre de la siesta y cuando llegamos las tiendas estaban cerradas, aunque nos dió tiempo de feria, ver el barco hospitalario, pasear con todo decorado y musica en las calles, ver el puerto que es muy bonito. Pero yo quería verlo desde lo alto de la basílica de Santa Lucia pero el padre no quiso ir y me quedé con ganas por que se supone que es el mayor atractivo del pueblo. Tampoco llegamos hasta la Praia Norte, que es la mas concurrida/ visitada por sus piscinas, pero bueno, era un día de mucho viento y en el mar seguro que llegaba a ser molesto.Algún dia esperemos que la cosa para nosotros sea mas animada y disfrutemos de otra manera con el padre de las niñas.
El martes madrugamos y nos volvimos de regreso. Hicimos una parada en Padornelo y a la hora de comer el padre ya estaba descansando para el día siguiente. La conclusión es que tenemos que preparar mas distracciones para las niñas por que pronto se nos aburren, Claudia tenemos que trabajar ese carácter duro que se gasta y nos saca de las casillas y Valería poco a poco dejará de reclamar tanta atención. Es muy difícil viajar en familia, pero a pesar de los inconvenientes yo, que paso 24 horas sin descanso y sin cambiar de aires necesitó un poco salir de la rutina. Es más, si no fuera por el desembolso yo me animaba a menudo, jajaja... No ha sido perfecto, pero tampoco ha sido tan malo. Para las niñas son cambios, no están acostumbradas a salir y aunque el padre no lo entienda, a ellas las revoluciona, las emociona, Claudia aún es pequeña y no entiende de humor y rabietas, de disfrutar sin protestar... es cuestión de tiempo y mucha paciencia, despues de todo, viendo como están las cosas, nosotros no lo estamos haciendo mal, son niñas muy inquietas y exigentes, pero son muy educadas( a excepción de la pequeña aún) y con tiempo todas nuestras penurias serán agua pasada. No hay que olvidar que el tiempo pasa muy rápido. Y ellas tarde o temprano recordarán todos nuestros esfuerzos.

martes, 8 de agosto de 2017

MONTUERTO y CASCADA DE NOCEDO DE CURUEÑO

Esta semana, después de dos intensivas semanas en casa, y viendo el poco animo del padre me ví con ganas de airearnos todas un poco. El año pasado papá ( de las niñas) quiso ir a Montuerto, y sí que llegamos pero no era, según él,lo que creía. Así que nos vimos en coche mas adelante acabando en Asturias dando un buen rodeo, pero disfrutando del paisaje... Yo recordaba una cascada, así que investigando, supe que está en el mismo camino y a muy poca distancia. Estuve mirando fotos y lo encontré adecuado y de poco andar para la pequeña y después de la siestecilla cogí lo necesario y nos fuimos las 4 chicas de la casa. Para quien no lo sepa está todo en la zona del Curueño, entre La Vecilla y Nocedo de Curueño, y está genial. A la cascada le han adecuado sitio para aparcar coches a los lados,y para llegar a la cascada han hecho varios puentes y se llega muy bien. La pequeña se sintió una intrépida excursionista, jajajaj... No queria ir de la mano a pesar de que le daba miedo mirar hacía el suelo.
A la vuelta cogimos desvió a Montuerto y además de precioso el pueblo. El año pasado no tenía los bancos que han puesto este verano con el nombre tallado. La zona de baño y camping tiene merendero muy bien atendido donde puedes comer helados, chuches, una ensaladilla o un buen menú para comer. Hay una especie de tabla a lo ancho del río para cruzar a la parte de montaña y ver una bonita y oscura cueva, pasear por la montaña o dormir una siesta en el inmenso prado que tiene. En el río hay un trampolín para disfrute de los bañistas. Las niñas mayores se quedaron con ganas de tirarse por que hacía fresco, pero prometo volverlas a llevar. Desde luego un sitio muy recomendable para los que tenemos mas ganas de río que de piscina y mas ahora que creemos que una de las peques tiene problemas con el cloro de las piscinas. El río está muy cuidado y muy limpio, así que es fácil animarse. El agua del río esta calmada y no cubre demasiado.

miércoles, 2 de agosto de 2017

RIAÑO Y CAÍN DE VALDEÓN

Durante este fin de semana y después de mucha insistencia, no sé si del padre o de las niñas por fin nos ha sacado de paseíllo el padre de las niñas, aunque su intención era una, pero como siempre, menos mal que soy previsora, e incluso ya no se extraña de que me lleve para un día la maleta de una semana con todo lo necesario por si hace frio o calor, si hay agua o hya que tumbarse al fresco de un ¨prao¨, por que él es así de imprevisible. Y con los años no mejora la cosa. Y eso es algo que nos gusta porque con él nunca se sabe donde vamos a llegar. En un principio la salida era por mera curiosidad de ver el Pantano de Riaño, hace años era una de las visitas mas atractivas, por su impresionante agua, enorme que hasta asustaba, pero lo que hemos visto nos ha dejado...pues eso, sin palabras. Este año no hubo nieve, ni lluvias ni nada que lo hiciese llenarse, asi que no está con una capacidad; digamos, recomendable. Vimos las carreteras por donde iba el antiguo pueblo, el puente, vacas pastando por allí, hasta un coche circulando pro esas carreteras. El pueblo es bonito, la calle principal siempre está animada, pero no como hace una decada cuando habíamos ido el papá con Aroa bebé. Por la mañana visitamos la zona de la IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO que fue construída tras anegarse el embalse en el año 1987. A la llegada a la zona empedrada y nada más subir las primeras escaleras nos encontramos un horreo( del pueblo de Salio). Es un edificio,la iglesia, de estilo Románico del siglo XIV, con mampostería( piedras irregulares y labradas). Cuando entras te encuentras un altar(ábside) lleno de pinturas preciosas y muy bien conservadas. También les llamó mucho la atención a mis niñas esa preciosa pila bautismal, enorme y de piedra. Tienen varias esculturas y pinturas en los laterales, que hacen que te quedes ensimismad@. Después de ver esta parte de Riaño nos fuímos a la zona turística, una zona mas bien moderna, con muchos locales hosteleros a pie de calle, con todo muy concentrado para encontrar todo lo que se busca en un mismo sitio. Ibamos con idea de burguer, con esto de ir con las niñas, pero alguno de los comensales encontró algo atractivo a la vista, y al final comimos en el RESTAURANTE PUNTO Y COMA. La comida fue muy buena sobre todo la del padre, aunque el embutido de 10, la ensalada muy abundante y con variedad destacando el bonito que era bastante bueno. Las croquetas de morir y la carne al punto pues eso, genial!!! La pega, que somos de comer y para nosotros las raciones, podrían ser mas grandes( aunque posiblemente lo hubiésemos arreglado pidiendo más). Soy una golosa y también eché en falta mas variedad en los postres, pero agradezco el gesto de que sean pocos y caseros sabiendo que mas vale calidad que cantidad. De precio, moderado, no es un sitio para ir todos los días en esta casa, pero no está por encima. Buen precio por lo que se ofrece, con lo que muy buen servicio, atentos y con una buena cara viendo que íbamos con tres niñas( no en todos los locales ponen tantísimas ganas cuando entran familias de esta índole. Por suerte, la pequeña tuvo un buen día y comimos todos muy bien, incluyéndola a ella.
Como era de esperar la visita se quedaba ahí pero hace algunas semanas atrás, el padre de estas niñas, habló de que igual algún día le mandaban ir a repartir una caja a un pueblo llamado Caín(de momento no hubo ocasión, jajajajaj...) así que un día le dije que era una carretera un tanto estrecha y peculiar, pero que visitando google, el pueblo parecía precioso, con calles de piedra y todo muy verde y bonito. La cosa es que su hermano y su mujer van a menudo al pueblo de al lado, Posada de Valdeón. Normalmente no nos hubiese llevado, decía que estaba lejos, pero una vez allí...pues con las mismas al coche y a visitarlo, la carretera aunque esté bien, es complicada,aunque es lo normal para una zona como es la de Picos de Europa, paramos en el mirador de Pandetrave- Collado Jermoso. Menudas vistas desde ahí arriba, precioso. A mis hijas les llamó la atención especialmente el hecho de que en los carteles informativos pusiera que estaba prohibido coger piedras. Una vez llegamos a Posada se coge un desvío a la derecha para coger la famosa carretera que va a Caín de Valdeón. Son 9 km en coche, y se tarda una media hora en llegar. Encontrarse coches en dirección contraria es una loteria, o pasa uno o el otro, normalmente con muy poco espacio, pero quien allí va, debe de ser consciente, y no hubo grandes dificultades, aunque si que requiere destreza. Imaginando a mi tia Belén, os aseguro que hubiese bajado a pedir que alguien la llevase el coche, vamos totalmente incapacitada para llevar un coche allí, jajajaj.... Una vez llegamos a Caín, como bien ví, las calles empedradas, las casas y todoas las construcciones son de piedra, todo el mundo anda por la calle,y más en un dia de calor como el de ayer. La gente amable, sitios para aparcar, y como bien nos dijo el de la tienda que hay al principio, teníamos que visitar un poco la ruta ya de estar allí. Preguntamos la distancia que había hasta las gargantas, el propietario del supermercado/parking donde aparcamos nos dijo que era de un kilómetro. El papá no quería ir subestimando su capacidad y la de las niñas, sobre todo la pequeña. Un poco de nos acercamos y ya vemos si se puede y al final pues caminamos unos 3 km. Que sea dicho, para la peque que aguantó a mi me parece de ser una campeona, no llega a los dos años y disfruta como ninguna de las tres. Me hizo especial ilusión que buscase a su "papá" para darle la mano en vez de su "mamá" y yo encantada con la situación que en dos años es de las pocas veces que no he sido su reclamo.caminamos hasta acabar las gargantas, y al llegar a un depósito de aguas abiertas nos dimos la vuelta de regreso, mas bien contando que la pequeña no estaba cansada pero que nos quedaba camino y sería difícil ir con ella en brazos si se llega a cansar, no es bueno abusar, jejejej A la vuelta nos paramos a descansar en una zona apta para el baño con unos pequeños escalones( rocas) para bajar y disfrutar del Río Cares. Yo solo metí los pies y creo que en mi vida había visto correr el agua tan fría, como para dejarme los pies morados. Las niñas disfrutaron lo mismo, yo no sé que tenemos de niños que nunca tenemos frío... Una vez que dieron las 19:00 h. nos dispusimos a regresar a casa, alguna parada pero con un ratito de coche de nuevo. Llegamos a casa cansados pero bastante contentos. Ojalá papá se anime y algún fin de semana podamos disfrutarlo al completo, será difícil, pero para mi que no cambio de aires y para las niñas que se aburren sería estupendo. Parece que es en casa donde peor se portan.
Y con esto me despido, la calidad de mis fotos a veces es la que es, en esta casa de locos existe el teléfono, y no es lo mejor, pero lo importante ed disfrutar y eso lo hemos hecho. Espero poner pronto alguna escapadita, creación o algo chuli pronto!!!!

MINI VACACIONES EN VIANA DO CASTELO_PRAIA AMOROSA

Este año y después de al menos tres años sin una salida, hemos tenido una escapada durmiendo fuera de casa. Ha sido la mayor salida en mucho...